El viaje de Picasso a Costa de Marfil.

El viaje de Picasso a Costa de Marfil.

Folletos y sitios web dan cuenta del paso del artista por Fakaha, un pueblo de Costa de Marfil, en 1968, célebre por sus pinturas sobre telas de algodón.

En internet o en los folletos turísticos es común leer que Picasso estuvo en Fakaha. Una famosa guía turística francesa menciona en sus páginas los lienzos "mundialmente reputados" de este pueblo, las telas senufo, que habrían "cautivado a un tal Picasso, que visitaba de manera discreta la región a principios de siglo".

África y Picasso no es una fantasía. Picasso era un ferviente admirador del arte africano y tenía una impresionante colección de arte africano.

Muchos críticos de arte subrayan las similitudes entre las esculturas africanas y las obras del artista español y estiman que el arte africano fue una de sus fuentes de inspiración.

Se cita generalmente el parecido entre una máscara Grebo y uno de los rostros del célebre "Las señoritas de Aviñón", pero hay otros ejemplos.

"Cuando se insistía sobre la influencia del arte africano en el desarrollo de su obra, movía los hombros, hastiado de que lo redujeran a ello: seguro que se alimentó de él desde 1906, año en que vio las primeras esculturas africanas", subraya uno de los biógrafos del pintor, Gilles Plazy.

A Fakaha se llega por un camino de tierra a unos 15 km de la carretera que lleva a Korhogo. Viven allí unos centenares de habitantes, en casas modestas. Del otro lado del pueblo, en construcciones abiertas, los artistas pintan.

Con fascinante destreza y gestos precisos, utilizando cuchillos o bastoncitos de madera que humedecen en boles con líquidos, el algodón blanco se convierte rápidamente en una obra de arte. Aparecen figuras de animales o personajes, con un aire de Picasso.


Dejar un comentario